Rumbo: Sur clavado
Viento: Ausencia total de viento, calma total, blancor.
Según cálculos
del Observatorio Astronómico Nacional, el invierno ha llegado hoy, 21 de
diciembre, sábado, a las 18.11 hora local España, y se marchará el 20 de marzo
de 2014 empujado cortésmente por la primavera.
Solemos
celebrar con fuegos el Solsticio de verano, pero ahora que realmente hace falta
calor, no se festeja el Solsticio de invierno.
Bueno, yo sí, junto a algunos
personajillos ciertamente impresentables, que debieran estar aquí conmigo
ahora, pero que todavía no han llegado. Menudo plantón. A ver qué excusa me
cuentan. A saber qué se inventan.
Justo el
día más breve precisamente y, por lo mismo, la noche más larga, la más propicia
para el amor entre cálidas sábanas y los versos susurrados al oido, voy yo,
renuncio a todos los abrazos, me llego hasta aquí, con un frío que pela, y no
hay ni Dios. Les había convocado a los tres. Era una fecha propicia, única: la
noche más larga del año. No había posibilidad de error, ni podían perderse en
su viaje hasta aquí.
Pese a que este
período es el más frío, durante esta época se produce el máximo acercamiento entre
la Tierra y el sol, y eso les facilitaba las cosas. Lo hice pensando en ellos. Vaya
usted a saber por qué no están aquí. Me tienen preocupado ciertamente! El caso
es que estos días, la distancia con el Sol será de algo más de 147 millones de
kilómetros, 5 millones de kilómetros menos que en el momento de mayor
distancia, el 4 de julio de 2014. Y es por ello que les convoqué hoy, a
sabiendas de que también la luna, estaría algo más cerca también, y el espacio
a recorrer, algo más cálido, corto e iluminado.
Tras la
puesta de sol, se verá Júpiter, les dije; y justo antes del amanecer veréis por
proa a estribor Marte y Saturno y Venus, este último muy brillante. Incluso se
los dibujé bien clarito en un papel con un mapa y todo.
¿Por qué no
podemos esperar un poco a que lleguen las Cuadrántidas, la lluvia de meteoros?
había insistido Clochette. Porque aún faltan unos días y habíamos quedado en el
solsticio, justo a las 18h11, jolines nena. Pero ella, no contenta me había
replicado que podrían esperar la primera luna llena allá por el 16 de enero, para
ver todo mejor, y no aterrizar a oscuras, en cualquier parte. Ni siquiera le
respondí.
Laika ladró
entonces que las 12 estrellas más brillantes del cielo que son visibles desde
nuestra latitud: Sirio, Arturo, Vega, Capela, Rígel, Proción, Betelgeuse,
Altair, Aldebarán, Antares, Espiga y Pólux se verían mucho mejor dentro de unas
semanas. Que no, cáspita, le espeté. La cita sería en el solsticio. Y punto.
Pero el más
preguntón de todos, el principito, quería saber más. Siempre quería saberlo
todo este muchacho de pelo amarillo. Y nunca se daba por vencido. ¿Y para qué quieres
que bajemos?, ¿Te encuentras mal?, ¿te encuentras solo?, ¿me pintarás un
cordero?, disparaba todo seguido sin esperar respuestas.
Le miré
fijamente y por una vez fue suficiente o, al menos, eso pensé yo.
Pero no. No
han venido todavía. Empieza a hacer frío. Tengo sueño. Y estoy solo.
Inspiando en la comedia “Sei personaggi in
cerca d'autore”, de L. Pirandello, donde se representaba “El juego de los papeles”;
se presentan en el escenario sus personajes. Sorprendido, el director de la
obra escucha al padre lo siguiente, -Ellos vienen en busca de un cualquiera que
quiera darles realidad en su obra ya que su problema radicaba en que todos
ellos procedían de la fantasía del escritor quien después de concebirlos en su
imaginación, no los pasó al papel, no los inscribió en una obra. Por eso están
allí, anhelados de existir, de consumar y manifestar su propio destino; y como
en el teatro no hay ningún autor, insisten para que el Director de la compañía
los vea y los ayude a dar forma en su drama.
Cala Pregonda, noche cerrada 21 de diciembre de 2013 Carlos magaña

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